Académico Modelo pedagógico

PROPUESTA PEDAGÓGICA DE LAS ESCUELAS PILSEN Y MALTA CERVUNIÓN

 

La construcción de un modelo pedagógico es fruto de muchas miradas, en la que se presentan ideas novedosas y se retoman diversas concepciones filosóficas, teóricas y doctrinales”

Miguel ChajinFlorez

 

El modelo pedagógico, como conjunto de mensajes que sustentan una forma particular de entender la educación,  y como motor del P.E.I, analiza, interpreta y valora los procesos didácticos, teniendo clara una meta de formación, la cual está inmersa en la misión y la visión de la escuela.

 

Este tiene como eje central las habilidades de pensamiento del equipo docente, las cuales son observadas en los diseños de los planes de área. Nuestro modelo pedagógico a seguir desde las prácticas pedagógicas evaluadas en todo el conjunto decente de nuestra institución es el modelo social desarrollista con tendencia a la pedagogía dialogante.

 

El modelo Social plantea un mundo de la escuela aplicado en la vida, donde prima la lectura del entorno, la autonomía, el desarrollo personal y la capacidad cognitiva en torno a los problemas sociales que se resuelven en colectividad bajo los postulados del conocimiento científico.

 

El modelo desarrollista sostiene que el ser, tanto en los aspectos cognitivos y sociales del comportamiento, como en los afectivos, brindaría una construcción propia, que se va produciendo día a día, como resultado de la interacción. El conocimiento sería una construcción del ser humano. Este modelo proporciona al aprehendiente un puente entre la información disponible del conocimiento previo y el conocimiento nuevo, necesario para afrontar la cotidianidad. En el modelo desarrollista intervienen activamente el maestro y el estudiante.

 

Nuestro modelo curricular social desarrollista con tendencia a la pedagogía dialogante, es un ideal de las prácticas reales en nuestro quehacer diario, desde la búsqueda del desarrollo del potencial humano, la formación integral, el aprendizaje de trascendencia, la integridad y la formación valorativa[1]; porque buscamos estimular los niveles de pensamiento, el afecto[2] y la acción humanizadora en el estudiante.

 

La pedagogía dialógica busca el desarrollo de las habilidades de pensamiento, estilos de aprendizaje y diversidad de inteligencias que se asocian al desarrollo del talento humano, teniendo como base los aspectos valorativos que definen el carácter. El desarrollo del potencial humano implica dimensionar las necesidades, capacidades, acciones, oportunidades y logros del ser humano, a partir de su contexto, teniendo un equilibrio entre el ser y el tener.

 

Un modelo pedagógico de carácter dialógico, está unido a la necesidad de trascendencia del ser humano, se obliga en formar seres integrales, que sean capaces de desarrollar sus potencialidades humanas, partiendo de su condición espiritual, en la que prima el saber ser, entendiéndose este como la búsqueda de la libertad, la fraternidad y la justicia, inmersas en el amor por sí mismo y por los demás. Implica ser consciente de las necesidades, capacidades, acciones, oportunidades y logros para enfrentar de manera autónoma su potencial humano, individual y colectivo.

 

La pedagogía dialógica permite un acercamiento a la relación entre el ser y el tener de la educación, permitiendo la relación entre las organizaciones del saber y la estructura a la cual sirven. Busca la transformación de la realidad, moviendo las estructuras cognitivas tanto en lo personal como en lo social, la formación de la autonomía es esencial, es la forma de asumir la libertad[3], es ella el elemento concreto que permite la dinamización de los propósitos del proyecto educativo.  Se entiende como la capacidad de aprender en diferentes lugares, de integrarse, de comprometerse, de dirigir o ser dirigido, de acuerdo con el contexto, es la capacidad de desempeñarse en diferentes ámbitos, sin transgredir las normas sociales, mostrando capacidad de autorregulación para beneficio de todos.

 

La implementación de este modelo pedagógico de carácter dialógico se sustenta en la comprensión participativa, cuyo fin es la búsqueda de sentido para el desarrollo humano y social. Buscando el aprendizaje cooperativo, colectivo y la construcción conjunta de conocimientos, en círculos de calidad y de mejoramiento continuo.

 

Esta pedagogía se interesa por la formación de individuos más inteligentes a nivel cognitivo, afectivo y práxico; se trata de formarlos con toda la felicidad, esfuerzo, cuidado, responsabilidad, diálogo y trabajo, que ello demanda. La función de la escuela es favorecer e impulsar el desarrollo de las diferentes dimensiones humanas. La dimensióncognitiva está ligada con el pensamiento, la afectiva con el cariño, la sociabilidad y los sentimientos; y la práxica con la acción, en función de que el estudiante sienta, actúe y piense; es obligación de la escuela enseñar a pensar mejor, amar mejor y actuar mejor[4]. No hay amor sin conocimiento ni conocimiento sin amor[5], entre pensamiento y valores existe una interdependencia, para la pedagogía dialogante las cosas y los sucesos están íntimamente integrados, como lo afianza Morín al expresar que no hay cultura sin seres humanos y no habrá conciencia y pensamiento sin cultura, el pensamiento corresponde al conjunto de los individuos, a las generaciones[6].

 

Para Vigotsky la educación no solo influye sobre unos u otros procesos del desarrollo, sino que reestructura, de manera esencial, todas las funciones de la conducta, entendiéndose esto como que los seres humanos aprehendemos a pensar, amar, valorar y actuar, solo gracias a la presencia de los mediadores culturales. Toda representación mental es producto de la interacción activa y estructurante entre el sujeto y el medio y en toda representación participan de manera activa los conceptos y las estructuras cognitivas previamente formadas[7]. Toda estructura valorativa es producto de la interacción del sujeto con la cultura, de la interacción de los valores y actitudes personales y los que se forman mediante procesos de interacción con la escuela, la familia y la sociedad[8].

 

El enfoque dialogante considera el papel activo del estudiante en el proceso de aprendizaje, comprendiendo que la mediación es una condición necesaria del desarrollo. La inteligencia es la capacidad para cambiar, beneficiarse de la experiencia en su adaptación a nuevas situaciones, adecuando el comportamiento o actuando sobre su medio[9]. La inteligencia es la modificabilidad permanente de la capacidad adaptativa, es la característica que hace del hombre un ser y una experiencia cambiante.

 

En este modelo el maestro es un mediador esencial, que busca la trascendencia, la mediación del significado y la intencionalidad; sobre el educando. La función esencial de la escuela es garantizar el desarrollo cognitivo, valorativo y praxiológico de los estudiantes, la esencia de la escuela debe estar en el desarrollo, garantizando mayores niveles de pensamiento, afecto y acción, como lo indican Merani y Vigotsky. El buen aprendizaje es aquel que jalona el desarrollo.

 

Este modelo pedagógico tiene que partir de diagnosticar el nivel de desarrollo de los estudiantes y en especial por detectar sus debilidades y fortalezas; obliga a la escuela a definir propósitos y contenidos que garanticen mayores niveles de inteligencia intra e interpersonal, individuos que conozcan, que comprendan sus orígenes y raíces, que elaboren de manera reflexiva y activa su propio proyecto de vida individual y social, que dote de competencias afectivas a sus estudiantes para que se conozcan a sí mismos y para que conozcan y comprendan a los demás; se trata de generar cambios en las estructuras, de incidir en el desarrollo moral y valorativo. La escuela actual debe formar seres humanos transparentes en sus emociones y en sus sentimientos, que desarrollen intereses por las artes, el cine, la literatura, así como por la ciencia y la filosofía; que se acerquen tanto a la práctica como a la comprensión y sensibilización ante la ciencia, el deporte y el arte. Que los estudiantes experimenten el imperativo de respetar las libertades y de no violentar la sociedad: que sientan que es necesaria una radical transformación de las relaciones entre los seres humanos. Hombres y mujeres tolerantes y sensibles ante el dolor ajeno. Se trata de formar seres libres, más éticos, más autónomos, más interesados, más solidarios y más comprometidos consigo mismos y con los demás. Seres integrales.

 

 

“La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”

García Márquez

 

Este modelo le asigna al maestro la función esencial de mediador de la cultura, él planifica, organiza, selecciona, jerarquiza y ordena los propósitos y contenidos a ser trabajados. Dichos propósitos y contenidos deben estar acordes con el nivel de desarrollo del estudiante, tanto a nivel cognitivo como socio-afectivo. Su función esencial será la de favorecer y jalonar el desarrollo del pensamiento, de formación valorativa y de comprensión lectora sean altos. La comprensión lectora le debe permitir captar matices, formular hipótesis o hacer una evaluación crítica de los textos.

 

El maestro es un guía, un orientador, y mediante la interacción con el estudiante logra la transformación del conocimiento para alcanzar una realidad.

 

El estudiante en este modelo deberá preguntar, tomar apuntes, exponer, dialogar e interactuar con el saber, con los compañeros y con los docentes. El tomar apuntes debe hacerlo de manera reflexiva y crítica, ello favorecerá su aprehendizaje; el dialogo grupal en forma de mesa redonda, la lectura y el trabajo en equipo son ideales para favorecer el desarrollo. La discusión y la cooperación entre compañeros los enriquece a todos, así como es favorable la explicación de un compañero a otro, es muy importante que el estudiante se acerque a diversos tipos de explicaciones y que algunas de ellas provengan de los mismos compañeros; la reiteración de las explicaciones en diferentes contextos es esencial en el aprendizaje significativo.

 

El proceso dialogante por niveles deberá formar un individuo más autónomo, que tome decisiones sobre su proceso, que cuente con mayores grados de autoconciencia en torno a procesos y que cualifique la planeación de sus actividades; el que aprehende comprende lo que hace, sepa por qué lo hace, conozca razones que justifican la elección de las actividades seleccionadas para conseguir metas y comprenda la organización de su desenvolvimiento.

 

Las metodologías inter-estructurantes están asociadas al diálogo y a la valoración del proceso de aprendizaje, reivindican el papel directivo y mediador del docente y el papel activo del estudiante, recurren al diálogo desequilibrante para generar desestabilización en los conceptos y en las actitudes previas con los que llega el estudiante. Valoran la necesidad de la exposición docente, presente en la búsqueda intencional de la comprensión, la trascendencia y la mediación del significado[10]. El desequilibrio suele actuar como impulsador, como un nuevo reto para avanzar cognitivamente

 

A nivel valorativo, es necesario que las actitudes sean evaluadas por los docentes y compañeros e intervenidas pedagógicamente de manera continua. La evaluación permite el seguimiento personal, familiar e institucional de las actitudes y ayuda a tomar las medidas necesarias cuando comienzan a detectarse los problemas. La evaluación favorece la reflexión valorativa y la conciencia sobre los procesos y las tendencias. Las intervenciones actitudinales, favorecen la toma de conciencia y la reflexión personal, colectiva, individual, grupal y mediada sobre las actitudes.

 

Del diálogo, la orientación y el apoyo a la formación de la personalidad que reciba en el hogar, dependerá en buena medida la estabilidad emocional general que muestre el educando en la escuela y en la vida. Hogares más democráticos, dialogantes y participativos tienden a favorecer niños más alegres, con mayor independencia de criterio y autonomía.



[1]Pedagogía dialogante: Miguel de Zuburía Samper: los valores se deben conocer y vivenciar, para lograr armonía personal y social

[2] Pedagogía del afecto: Miguel de Zubiría Samper: La satisfacción del yo interior y la armonía conmigo mismo facilitan el aprendizaje significativo.

[3]Pedagogía liberadora: María Montessori: La libertad se va dando en la forma que se va demostrando.

[4]Wallon 1987

[5] Piaget.

[6]Merani 1969

[7] Demostración plenamente realizada por Kuhn, Piaget y Ausbel.

[8]Vigotsky: El aprendizaje organizado se convierte en desarrollo mental.

[9]Feuerstein 1993

[10]Feuerstein. 1985

Encuéntranos, es fácil